El medio ambiente es un concepto básico para los empresarios de turismo activo. Supone el entorno de trabajo diario para muchas de nuestras empresas y es motivo por el cual se diseñan muchas rutas tanto de ocio paisajístico como de manera instructiva concienciadora e interpretativa.
Por eso ofreceremos algunas premisas que nuestras empresas y profesionales del sector siguen de manera concienzuda para tomar así conciencia del medio de trabajo en el que nos desenvolvemos.
Siempre que estemos en la naturaleza, en el campo, en la montaña, o en cualquier paraje natural, es lógico que tratemos de evitar todo lo posible impactos negativos que perjudiquen el entorno natural.
Hay ciertas normas o reglas fáciles de seguir que podemos recomendar para evitar degradar, en la medida de lo posible, el medio natural con nuestra presencia, ayudando a cuidar la ecología. En general, para todas las actividades en el medio terrestre, entre las más importantes están:
Salir de la senda, pista o camino que sigamos es una mala idea. Por mucho que se diga que el caminante hace su camino al andar, en senderismo, ciclismo, y demás actividades al aire libre en el medio terrestre esto es, desde el punto de vista de la seguridad, la eficiencia y la ecología, contraproducente. No seguir las sendas o caminos (en fila india tras el Guía de cabeza, de ser necesario) produce una mayor erosión del terreno y daño a la fauna y flora, hace que caminemos, andemos en bicicleta o a caballo normalmente más distancia o por caminos más complicados (mayor cansancio o pérdida de tiempo) o incluso por terrenos potencialmente más peligrosos (bordes de acantilados, piedras mal asentadas, etc.). El atajar o cortar camino, cambia además el rítmo cardíaco dificultando la adaptación física aeróbica a una marcha, ascenso, descenso o caminata. Por lo tanto, seguir la sendas marcadas es una norma que tenemos que cumplir tanto por motivos de seguridad, de aprovechamiento racional de nuestro esfuerzo físico, y de respeto y cuidado de la naturaleza.
No sólo es contradictorio fumar cuando se pretende disfrutar del ejercicio físico al aire libre y de un entorno natural, sino que puede ser la causa de un incendio forestal, y molestia para el resto de no fumadores, de fumadores que hacen salidas en la naturaleza precisamente para olvidarse del cigarrillo y la fauna local. De cualquier forma, está prohibido encender fuego por cualquier motivo en muchas zonas en todas las épocas del año, o particularmente durante la primavera-verano, precisamente para prevenir incendios. Además, recordemos que una colilla o filtro de cigarrillo contiene una gran cantidad de nicotina y alquitrán (además de miles de otros tóxicos no determinados). La nicotina en particular es el contaminante más tóxico del mundo después de la toxina botulínica: un solo filtro usado de cigarrillo puede contaminar miles de litros de agua. Evidentemente, existen casos especiales en donde encender fuego es necesario o posible.
No arrojar basura, y levantarla si la encontramos en le camino, en el lugar de acampada, etc., para desecharla en el lugar adecuado. En caso de que en nuestro país exista la posibilidad de dividir la basura para su reciclado (en orgánica, papel, vidrio, plásticos y envases, etc.) separarla en bolsas diferentes para poder hacerlo ahí mismo si se pude, o a la vuelta de nuestra salida.
Residuos particularmente tóxicos y que nunca hay que desechar en la naturaleza son las pilas y baterías, ya que pueden contener incluso metales pesados que contaminen curso de agua cercanos o napas subterráneas además de la propia tierra. Por otro lado, se sabe que, por ejemplo, actividades como la caza y sus desechos asociados (munición de balas o perdigonadas de plomo), causan un gran mortalidad entre aves que luego comen plantas crecidas en terrenos contaminados con dicho metal pesado. Algunos tipos de plástico puede tardar más de 500 años en degradarse, así que considere llevarse toda su basura de vuelta a la ciudad.
No alterar las señales o marcas de los senderos. Esto implica no borrar marcas de pintura (o hacer otras sin sentido, que puedan confundirse con las existentes) ni desarmar los hitos (montones de piedras acumulados artificialmente) que se encuentren por el camino, ya que cumplen una función primordial de señalización. Los caminos están para algo, y sus marcas los dan a conocer. Si alteramos las señales, el resultado será que otras personas que sigan (o intenten seguir) en un futuro el mismo camino, puede confundirse, vagando por lugares equivocados, y por lo tanto degradando más el entorno al pasar por lugares antes no pisoteados ni alterados por la presencia humana
No pintar las piedras, árboles o rocas. Además de dar lugar a confusiones como mencionamos más arriba respecto de las marcas de los caminos, las constituyen un contaminación directa, además de un atentado estético contra el medio natural. Lo que en la ciudad puede ser considerado una obra de arte por algunos, sin duda en un entorno natural está totalmente fuera de lugar
No molestar a vegetales ni animales. Por razones obvias, ellos tienen tanto derecho de vivir en paz como nosotros...en realidad más, ya que la naturaleza es "SU" casa, no la nuestra, nosotros somos los invitados, ellos los residentes: si destruimos su hábitat, pasaremos de ser residentes a intrusos o invasores. Cada animal y cada vegetal tienen una función, el alterar a la flora o la fauna en su entorno (aunque no lo matemos realmente) puede significar cambios perjudiciales en el ecosistema a corto, mediano o largo plazo, siendo uno de los más destacables la extinción de una o más especies con sus nefastas consecuencias para todos. Además, molestar a los animales puede implicar, en casos extremos, ser atacados por estos, como ante jabalís, ganado, corzos, ciervos, osos, pumas, linces, cabras montesas, avispas, abejas, y un largo etcétera que incluye a cualquier ave o animal (también las "inofensivas" vacas, ovejas, cabras, etc.) que quiera proteger su cría, su presa o su territorio ante un invasor; y a los insectos, menos visibles y por eso más vulnerables. Responsabilidad y cuidado es lo que hay que tener. Lo mismo se aplica de forma pasiva a algunas plantas, que son urticantes o venenosas, pueden traer alergias a ciertas personas, etc.
No gritar ni usar luz innecesariamente. Existe un tipo de contaminación llamada contaminación acústica o contaminación sonora, que en la ciudad, con el ruido urbano, es normal. En la montaña debe evitarse todo lo posible, ya que altera a los animales de la zona. Otro tipo de contaminación es la contaminación lumínica, que tiene efectos parecidos sobre la fauna y flora. Recordemos que los animales tiene un ritmo biológico, regido por la luz, haciendo que su actividad sea mayor o menor (dependiendo la especie) en las horas de mayor o menor luz (día o noche). El que hagamos la luz durante las horas en que no debería haberla desde el punto de vista natural (salvo en días de luna llena) hace que los animales se desorienten. Este efecto se ve claramente al ver como mueren cientos de insectos al revolotear de noche alrededor de lámparas, linternas, etc., debido a que confunden a esta con la luna, que normalmente les sirve de referencia para la orientación nocturna. Las luces de noche al aire libre deben ser contadas y medidas. El ruido y la luz excesivos o fuera de lugar, puede hacer también que ciertos animales abandonen su territorio, sus refugios o sus nidos, incluso a sus crías, pereciendo estas de hambre y ellos tras perderse por desorientación.
Aunque no siempre, los campesinos, paisanos o pastores forman una parte indisoluble y totalmente adaptada al medio ambiente en zonas naturales, muchas veces sí. Perjudicarlos a ellos y sus costumbres en esos casos, por lo tanto, es perjudicar a la ecología, entendiendo a ésta como la relación armónica entre el ser humano y la naturaleza. Pero incluso en los casos en que esto no ocurre así, cuando los paisanos son todo lo contrario: los que ensucian, los que con su ganado erosionan y destruyen el medio natural, los que talan árboles y construyen ilegalmente, etc., el no respetar su propiedad privada (tanto sus terrenos como sus animales y cultivos) puede traernos no sólo problemas legales, sino la imposibilidad de que en un futuro nos vuelvan a permitir pasar (aunque sea cerca) por la zona, ya sea con razón o sin ella. Si cruzamos por zonas cultivadas o sembradas, robamos frutos, molestamos a los animales doméstico o al ganado, no prestamos atención a dejar las puertas como estaban a nuestro paso, tiramos basura, gritamos como locos o faltamos el respeto de cualquier otra forma a la gente de campo (incluyendo no saludarla como es debido cuando nos cruzamos con ella), no sólo lograremos que nos pierdan ese respeto también a nosotros; sino también a todos los que realizamos actividades al aire libre por placer. Y la próxima vez puede que, con toda razón, ya no nos dejen pasar. Así que, como pasa con los extranjeros en un países que los acoge, es mejor portarse más que mejor, mostrando una conducta ejemplar, para no dar excusas a aquellos que de buena ganas, tomarán la más mínima infracción para discriminarnos o echarnos las culpa de todos sus males en el futuro.
La bicicleta de montaña o mountainbike es la gran estrella del ciclismo recreativo o de ocio, y también del cicloturismo actual. Pero el hecho de que pueda transitar con ella por sendas antes sólo reservadas para los practicantes del trekking y montañistas, hace que las bicicletas, con su actual popularidad como medio de movilidad al aire libre, pasen a tener un impacto ecológico, principalmente en lo que a la erosión del suelo se refiere. Antes (cuando rodaban principalmente por calles de ciudad) el ciclismo no sólo no tenía impacto a nivel ecológico (de erosión), sino que evitaban la emisión de gases de efecto invernadero y de más contaminación, al cambiar el auto por un medio que no genera contaminación. Así, la bicicleta como medio de transporte alternativo es una de las mejores elecciones que puede tomar el ciudadano. Pero la usar la bicicleta en el medio natural es otra cosa.
Por eso, lo principal es seguir la senda o caminos marcados siempre que sea posible, transitando en fila india. Esto implica no tomar atajos por vagancia o comodidad. También conviene transitar a velocidades reducidas. Porque a mayor velocidad, mayor será la erosión que causen las ruedas de las bicicletas. Por la misma razón NUNCA es recomendable DERRAPAR o COLEAR con la bicicleta (es decir, frenar bloqueando una o ambas ruedas, y perder velocidad dejando que se arrastre por el terreno). Hacer esto tiene un terrible impacto erosivo sobre el suelo, y además desgasta las cubiertas y es una actividad riesgosa que puede terminar en caídas, atropello de personas u otros ciclistas.
El entorno submarino de cualquier Mar o Océano es un medio lleno de vida en el cual cualquier tipo de acción que realicemos puede afectar al fondo marino. Por esto ofrecemos algunos consejos:
Para adaptarse al entorno acuático, los seres vivos han adoptado un aspecto muy diferente del que estamos acostumbrados a ver en tierra. Muchos animales parecen plantas u objetos sin vida. Tratarlos como juguetes o utilizarlos para alimentar a otros animales podría modificar sensiblemente todo el ecosistema y podría privar a otras personas y a fotógrafos del placer de poder observar a estas criaturas.
Todo deportista acuático aprende rápido que son muy pocos los seres vivos del entorno acuático que representan un peligro para el hombre. Más bien existen muchos seres que nos parecen amigables y a quienes nuestra presencia les despierta la curiosidad. Pero a veces nuestro atrevimiento y curiosidad nos lleva a tocar, coger, alimentar o incluso montar a algún ser acuático. Estos comportamientos no sólo provocan en los animales estrés, trastornos alimenticios, interrupción de los procesos de reproducción o introducen nutrientes en su alimentación que son desaconsejable para ellos, sino que pueden inducir a que un animal pacífico adopte un comportamiento agresivo.
Numerosos organismos subacuáticos son criaturas sumamente frágiles, aunque a primera vista parezcan rocas o plantas. Para estos seres, un golpe con la botella de aire, con la rodilla, con una cámara, con una aleta o incluso un ligero golpe con la mano pueden causar su muerte. Es muy importante que sepas que algunos organismos acuáticos, como por ejemplo los corales, crecen muy despacio. Por esto, aunque se parta sólo un trozo pequeño de coral, puede que se haya destruido el resultado de años de crecimiento. Si te mueves de forma cuidadosa, puedes evitar daños asoladores y de consecuencias prolongadas en las maravillosas flora y fauna submarinas.
Los arrecifes son ecosistemas muy delicados que pueden resultar dañados sólo a través de un ligero contacto. También tú puedes herirte con arrecifes. Como en algunas zonas los corales alcanzan la superficie, es importante que domines el buceo con tubo para evitar el contacto con estos organismos tan delicados. Por esto, es aconsejable que practiques el buceo con tubo en una laguna arenosa donde no puedas provocar daños. Infórmate en tu centro de Buceo PADI o a través de tu instructor PADI del comportamiento que debe adoptar un buceador con tubo. Te sentirás más seguro y podrás admirar la fantástica vida submarina sin problemas.
Muchos de los daños en el medio ambiente se producen de forma accidental, por eso debes asegurar tu equipo (manómetro, octopus) para que no arrastren sobre el arrecife o el fondo. Si dominas tu flotabilidad y evitas el contacto de tu cuerpo, tu equipo de buceo o tu cámara con corales u otros seres frágiles, habrás cumplido tu parte a la hora de evitar daños a los seres submarinos.
Los deportista acuáticos debemos ser conscientes de que el dicho “ojos que no ven, corazón que no siente” no va con nosotros, ya que no se cumple con toda la basura que se tira por la borda, como por ejemplo bolsas de plástico. Cuando buceas puedes comprobar los tristes resultados de negligencias de este tipo, por lo que tu comportamiento en este aspecto debe ser ejemplar.
Las aguas que se rastrean con frecuencia pueden perder sus recursos en poco tiempo. La recolección de muestras, corales y conchas en estas zonas pueden provocar la pérdida de la belleza del lugar. Si quieres llevar un trofeo de tus inmersiones para enseñárselo a tus amigos o familia, llévate mejor una fotografía submarina.
No compres conchas, dentaduras de tiburón, objetos elaborados con concha, corales o animales disecados, como por ejemplo erizos. Aunque los seres de los que se fabrican los objetos expuestos a la venta no puedan salvarse ya, al comprarlos se crea la demanda de estos animales, que frecuentemente son sacrificados de forma brutal.
Quizás pienses que no puedes salvar el planeta, pero sí que puedes hacer una gran aportación a la conservación del medio ambiente en el que vives y en el que practicas tu deporte acuático. Para ello Estilo Activo te ofrece su foro y blog para que puedas iniciar y participar en las discusiones que consideres oportunas
Los destinos turísticos más bonitos y menos explotados son los que por desgracia suelen tener más problemas para afrontar la creciente afluencia turística y gestionar los residuos. Gran parte de la basura acaba en el mar, he aquí la importancia de llevarse los desechos inorgánicos, como botes de protector solar, de champú o pilas, de vuelta a casa. Así ayudarás a que la flora y fauna submarinas permanezcan intactas y atractivas también en el futuro.